CÁNCER DE MAMA

Cancer_mama

¿Quiénes deben prevenir? PREVENCIÓN

Toda mujer puede sufrir un cáncer de mama, aunque el riesgo aumenta con la edad y otras cuestiones personales y familiares.

La edad es el factor de riesgo más importante. En la mujer de entre 20 y 35 años el cáncer de mama no es frecuente, pero se recomienda un autoexamen mensual y un control ginecológico anual por el médico especialista.

Entre los 35 y 40 años debe realizarse un autoexamen mensual, control médico anual y un control mediante mamografía en dicho período.

Entre los 40 y 50 años se debe realizar un autoexamen mensual, control médico anual y exámenes mamográficos según el criterio de su médico (recomendables en general cada 2 años).

A partir de los 50 años, además de un autoexamen mensual, control por médico especialista con la frecuencia y estudios que el profesional indique según los factores de riesgo. La mamografía es una ayuda fundamental a partir de esta edad.

Otros factores de riesgo que pueden aumentar el riesgo:

  • Familiar cercano que padece cáncer de mama.
  • Haber tenido un cáncer en uno de los senos.
  • Quienes no hayan tenido hijos o los han tenido después de los 30 años.
  • Exámenes preventivos y de diagnóstico precoz.

 

Autoexamen mensual:

  • Se lo debe realizar toda mujer a partir de los 20 años.
  • Se realizará 5 días después de la menstruación, o en una fecha fija si ya se retiró.
  • El examen consiste en la inspección de las mamas (preferentemente frente a un espejo) en el cual se analizan cambios de color y/o del tamaño, aparición de deformidades en la mamas, pezón o en la areola, secreción por el pezón.
  • Se deben palpar las glándulas mamarias y axilas y estar atenta a bultitos o alguna dureza.

 

Mamografía:

Es el método ideal para realizar un diagnóstico precoz del cáncer de mama, es recomendable realizarlo a partir de los 35 años bajo indicación médica.

 

¿Cuándo debo consultar?

En caso de que aparezcan:

  • Un bulto o engrosamiento en el seno, cerca de éste o en el área de la axila.
  • Un cambio en el tamaño o forma del seno.
  • Secreción o sangrado en el pezón o sensibilidad, o un pezón invertido hacia dentro del seno.
  • Pliegues y hoyuelos en el seno (la piel parece como la piel de una naranja).
  • Un cambio en la forma como se ve o se siente la piel del seno de la areola o del pezón (por ej.: caliente, hinchada, roja o escamosa, aumentada de tamaño).
  • Ulceraciones en la mama.

 

NO SE ASUSTE, CONSULTE CON SU MEDICO. UN RESULTADO ANORMAL DE CUALQUIER ESTUDIO DE DETECCIÓN PRECOZ NO IMPLICA DIAGNÓSTICO DE CÁNCER, ESTO OCURRE EN LA MINORÍA DE LOS CASOS.

Siempre : Consultá a tu médico